Manifiesto contra el Manifiesto

Una serie de líderes políticos e intelectuales han escrito y difundido en la prensa un manifiesto pidiendo a todos los líderes y partidos políticos que se pongan de acuerdo para conseguir la investidura sin que haya que recurrir a nueva elecciones.

A continuación difundo un manifiesto contra ese Manifiesto, en mi nombre y en el de todos los ciudadanos anónimos que no estamos dispuestos a renunciar a derechos, libertades y decencia, resignandonos a otros cuatro años de gobierno del Partido Popular.

Al final de mi Manifiesto contra el Manifiesto, pueden encontrar el texto del Manifiesto que los líderes políticos e intelectuales de sonoros nombres publicaron ayer. Como verán, el mío es una réplica al suyo párrafo por párrafo.

Manifiesto contra el Manifiesto

Señores firmantes del Manifiesto,

Comparezco a título de ciudadana anónima; esa clase social que trabaja para pagar el sueldo a los políticos y para que personajes de nombres sonoros, como los que firman su  Manifiesto, hayan tenido, a lo largo de su vida, la oportunidad de montarse currículos tan impresionantes como los que ustedes pueden exhibir.

Convencida de que, hasta el momento, los ciudadanos anónimos no podemos vislumbrar en parte alguna soluciones a nuestros problemas y resolución a nuestras incertidumbres; convencida de que es momento de decir a ustedes las cosas muy claras para que puedan entender la situación que los ciudadanos anónimos sufrimos por el desprecio de aquellos a quienes mantenemos con nuestro esfuerzo; convencida de que es momento de que ustedes busquen soluciones para reparar esta situación  degeneradamente injusta, en vez de proseguir obsesionados por defender los intereses y privilegios de su clase; convencida de que es momento de que ustedes asuman responsabilidades indeclinables que justifiquen nuestra parte del esfuerzo por mantenerles donde están.

Hastiada de la funesta manía que tienen ustedes de dar consejos no solicitados camuflandolos con  una retórica irritante por cuanto presupone que los ciudadanos anónimos somos tan ignorantes e ingenuos como para no advertir que pretenden engañarnos, me atrevo a indicar algunas cuestiones de primera necesidad que deberían ustedes considerar de inmediato para impedir que la nueva legislatura sea el principio del fin de los derechos y libertades que, desde el final de la dictadura y hasta el día de hoy, han sido el fundamento de nuestra imperfecta democracia.

Urgida por la necesidad de poner fin a los tejemanejes de políticos rastreros que desde el 20 de diciembre de 2015 han olvidado las urgentes necesidades sociales del país para concentrarse exclusivamente en la defensa de sus propios intereses y de los intereses de sus partidos,  mientras esgrimen ante la prensa apremiantes emplazamientos políticos, económicos e internacionales para disfrazar de responsabilidad lo que solo es la lucha por defender los privilegios de su clase.

Persuadida de que no es razonable ni democrático dejar el gobierno y la legislación en manos de diputados y senadores elegidos que han demostrado desde el 26 de junio su incapacidad para ponerse a trabajar en aquello que le encomendaron los votantes y por lo que perciben su sueldo, pienso que en la legislatura recién inaugurada, las fuerzas políticas no han hecho honor a la confianza que los votantes les habían entregado y que no hay excusa ni paliativo que justifique que, hasta el día de hoy, sigan anteponiendo ventajas estratégicas e intereses partidistas.

Todos los líderes y todos los partidos están obligados a poner fin a esta situación del sin gobierno

Consciente del momento, estimo que lo prioritario es investir un gobierno comprometido con adoptar medidas sociales correctoras de las crecientes desigualdades. Es tan evidente que no se puede entregar el gobierno a los mismos que han sido responsables de destruir la cohesión social y crear una desigualdad, sin precedentes en todo el período democrático, que se sitúa a la cabeza de todos los países europeos; es tan evidente, repito, que ignorarlo delata una estupidez difícilmente comprensible en personas que gocen de aceptable salud mental y capacidad intelectual.

No se puede entregar el gobierno, por lo tanto, a Mariano Rajoy y al Partido Popular. Si bien es cierto que obtuvieron la mayoría de los votos, no así la mayoría de los escaños que permitiría a Rajoy ser investido. Corresponde, por lo tanto, a la mayoría de los diputados, representantes de la mayoría de los votantes, impedir que quienes causaron la desigualdad y el empobrecimiento de millones vuelvan al gobierno para seguir tomando las mismas medidas inspiradas por su ideología.

Como ustedes, estimo también prioritario emprender una reforma constitucional que aborde, entre otras cuestiones, la mejora de la articulación territorial. Es tan evidente que no se puede entregar el gobierno a quienes durante cuatro años ignoraron el problema de la articulación territorial negándose a tocar la constitución en este aspecto, negándose a dialogar con otras fuerzas políticas sobre este asunto, causando una desafección de los ciudadanos de Cataluña a la España representada por el gobierno, desafección que aumentó exponencialmente la voluntad  de independencia de los catalanes; es tan evidente, repito,  que ignorarlo delata lo descrito en el párrafo  anterior.

Decidida a favor de que el nuevo gobierno exprese un compromiso renovado para reforzar la Unión Europea, indispensable para afrontar los problemas de Unión Económica y Monetaria; refugiados; terrorismo; Brexit, propugno con ustedes que nuestro país siga en la UE.

Los ciudadanos anónimos sabemos que lo que ahora conviene es que las fuerzas políticas se concentren con urgencia y como máxima prioridad en tomar las medidas que frenen el empobrecimiento económico, social e intelectual del país. Sabemos que esa es la orientación básica que debe dirigir a las fuerzas políticas y que distraerse con otras es antipatriótico, inmoral e inhumano.

De ahí que, como ciudadana anónima, haga a ustedes un llamamiento para que eviten decidir por nosotros si preferimos que vuelva a gobernar el partido que causó millones de desempleados, que condenó a millones de trabajadores a trabajar por sueldos de miseria en condiciones rayanas con la esclavitud, que hundió a millones en la pobreza, que causó el largo etcétera de calamidades que todo los ciudadanos anónimos sabemos porque millones las están sufriendo; que eviten decidir por nosotros si preferimos que vuelva a gobernar el partido involucrado en tantos casos de corrupción que ha conseguido que la mayoría de la población se resigne a la paulatina degeneración moral de la política y de la sociedad del país por emulación; que eviten decidir por nosotros si preferimos arrastrarnos cuatro años más a merced de un gobierno así, o si, por el contrario, preferimos arriesgarnos a unas elecciones que al menos nos permitan aclarar el panorama a nosotros, los votantes, porque somos nosotros, los votantes, los que tendremos que mantener a los políticos.

Que los votantes tengamos que  decidir cómo arreglamos la situación de ingobernabilidad que han causado las dos elecciones anteriores no es un absurdo. Solo puede ser un absurdo para quien no está muy convencido del significado y el valor de la democracia. Que seamos los votantes quienes intentemos arreglar esto es un derecho; el derecho mínimo que pueden exigir quienes trabajan para mantener a las fuerzas políticas.

Señores firmantes del Manifiesto, los esfuerzos y sacrificios que piden a todos los líderes y todos los partidos para poner fin a la situación del sin gobierno evitando nuevas elecciones, incluyen necesariamente en esa petición, a Pedro Sánchez y el PSOE.

Señores firmantes, saben ustedes perfectamente, que en esa petición están pidiendo a Pedro Sánchez y al PSOE que incumplan todo su programa electoral permitiendo el gobierno de quienes por ideología y por su trayectoria sabemos dispuestos a hacer todo lo contrario.

Señores firmantes, saben ustedes perfectamente, que si Pedro Sánchez y el PSOE se abstuvieran para permitir que Mariano Rajoy y el Partido Popular vuelvan a gobernar España, una cantidad muy considerable de militantes, simpatizantes y votantes del PSOE, que hoy constituyen la única fuerza fiel a su Secretario General, la columna que hoy sostiene al partido por encima de corrientes y ambiciones personales, abandonarían la militancia, la simpatía y la intención de voto convirtiendo al PSOE en un partido residual.

Es por esta razón tan evidente que muchos ciudadanos anónimos nos preguntamos qué persiguen, en realidad, los líderes que buscan cámara y micrófonos y divulgan manifiestos pidiendo, algunos exigiendo, a Pedro Sánchez y al PSOE que se abstenga para permitir el gobierno de Mariano Rajoy.

Sepan ustedes, señores firmantes, que están moralmente obligados a realizar todos los esfuerzos y todos los sacrificios que fueren necesarios, incluso personales,  para poner fin a esta improrrogable e intolerable presión sobre Pedro Sánchez y el PSOE.

 

Manifiesto de líderes políticos e intelectuales

Comparecemos a título de ciudadanos participantes……Santos Juliá (historiador), Javier Solana (presidente de ESADEgeo y distinguished fellow de la Brookings Institution), Fernando Savater (escritor), Guillermo de la Dehesa (presidente honorario del Center for Economic Policy Research de Londres), Joaquín Almunia (exvicepresidente de la Comisión Europea), Eduardo Serra (presidente de la Fundación Transforma España), Carmen Iglesias (académica de la Real Academia de la Historia y de la Real Academia de la Lengua Española), José María Maravall (catedrático de universidad), Carlos Sebastián (catedrático de universidad), Manuel Aragón (catedrático y exmagistrado del Tribunal Constitucional), Miguel Ángel Aguilar (periodista), Mercedes Cabrera (catedrática de universidad), Andrés Trapiello (escritor), José Antonio Zarzalejos (periodista), Nicolás Sartorius (abogado y escritor), Gabriel Elorriaga (exdiputado del Partido Popular), Félix Ynduráin (catedrático de Física), Manuel Gutiérrez Aragón (director de cine), Tomás de la Quadra-Salcedo (catedrático de universidad), Pablo Pérez Tremps (catedrático y exmagistrado del Tribunal Constitucional), Álvaro Delgado-Gal (escritor), Delia Blanco (exdiputada del PSOE), Víctor Lapuente (politólogo), Esther Bendahan Cohen (escritora), Félix de Azúa (escritor), Josefina Gómez Mendoza (catedrática de Geografía), Cayetana Álvarez de Toledo (historiadora), José María Ridao (escritor), Ricardo Alonso (catedrático de Derecho Administrativo), Irene Lozano (escritora), Juan Rojo Alaminos (catedrático de Física), Fernando Vallespín (catedrático de universidad), César Molinas (escritor), Francesc de Carreras (catedrático de universidad), Antonio Hernando Grande (catedrático de Física), Victoria Carvajal (periodista), Mercedes Monmany (crítica literaria), Miguel Satrústegui  (profesor de universidad), Rodrigo Tena (Fundación ¿Hay Derecho?), César Antonio Molina (escritor), Luis Arroyo Zapatero (catedrático de universidad), Reyes Mate (filósofo), Juan Carlos Pereira (catedrático de universidad), Manuel Torres Aguilar (director of the UNESCO Chair in Conflict Resolution), Fernando López Mora (profesor titular de Historia Contemporánea), Benjamín Prado  (poeta y escritor), Luis Sanz-Menéndez (CSIC)…

…convencidos de que en política nunca cae el telón, de que en parte alguna nadie esperará a la resolución de nuestras incertidumbres, de que es momento de buscar acuerdos y soluciones en vez de proseguir obsesionados por identificar culpables sobre los que centrifugar responsabilidades indeclinables.

Alejados de la funesta manía de dar consejos no solicitados, nos atrevemos a indicar algunas cuestiones de primera necesidad que deberían atenderse de inmediato en la nueva legislatura.

Urgidos por la necesidad de poner fin al paréntesis de interinidad que supone un gobierno en funciones desde las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015, consideramos que durante estos siete los procedimientos constitucionales han probado su capacidad para  adaptarse al nuevo sistema de partidos resultante, pero que su prórroga induciría fragilidades que dificultarían dar respuestas adecuadas a las necesidades sociales y a los apremiantes emplazamientos políticos, económicos e internacionales marcados en el calendario.

Persuadidos de que no es razonable convocar de nuevo a las urnas para depositar en los electores tareas que corresponde asumir de modo intransferible a los diputados y senadores que han sido elegidos sin estar ligados por mandato imperativo alguno, pensamos que en la legislatura, ahora inaugurada, todas las fuerzas políticas en las que se encuadran deben hacer honor a la  confianza que los votantes les han entregado en proporción a los escaños ganados, sin que quepan excusas ni paliativos para anteponer ventajas estratégicas o intereses partidistas.

 

Todos los líderes y todos los partidos están obligados a poner fin a esta situación del sin gobierno

 

Conscientes del momento, estimamos que lo prioritario es investir un gobierno que cuente con el respaldo parlamentario suficiente para impulsar la estabilidad económica en el marco de nuestros compromisos europeos; para adoptar medidas sociales correctoras de las crecientes desigualdades; y para emprender una reforma constitucional que aborde, entre otras cuestiones, la mejora de la articulación territorial.

Decididos a favor de que el nuevo gobierno exprese también un compromiso renovado para reforzar la Unión Europea, que se averigua indispensable vistas las carencias de la Unión Económica y Monetaria y los desafíos acuciantes que plantean la crisis de los refugiados, las amenazas del terrorismo, los conflictos abiertos en sus fronteras oriental y meridional y el Brexit a negociar, propugnamos que nuestro país confirme su vocación europeísta y su lealtad con la UE en todas esas áreas.

Sabemos que la atención a las cosas que importan podría extenderse también a  otros ámbitos, pero ahora conviene que las fuerzas políticas se concentren con preferencia en orientaciones básicas como las ya mencionadas, sin distraerse con otras.

De ahí que hagamos un llamamiento a los electos para que eviten el absurdo de que los electores tengan que confiar la solución del problema a unas nuevas elecciones.
Sepan, pues, todos los líderes y todos los partidos que han competido ya por dos veces en las urnas, que están obligados a realizar todos los esfuerzos y todos los sacrificios que fueren necesarios, incluso los más personales, para poner fin a esta improrrogable situación del sin gobierno.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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12 comentarios en “Manifiesto contra el Manifiesto

  1. Señora no me sorprende, que pase lo que pasa, por los Madariaga, los espinosa de los montero, figuerola de la mata, los Rajoy brey etc. son los mismos y, no nos dejaran en paz.

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  2. La mayoría de los notables del manifiesto, son lo que son, por lo que fueron, al menos los políticos, ¿No les parece suficiente?. ¿ ¿No se conforman con lo que han conseguido?. ¿O lo que quieren es conservar lo conseguido?. Si, creo que esto es. Cállense por favor y por decencia. Con muchos de los que estuvimos en su día con Uds, ahora no cuentan

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  3. Tenemos muy claro que No es No! Los militantes socialistas dejamos muy claro que no queremos que con nuestros votos se apoye la política destructiva del Sr. Rajoy con cuatro años ha sido más que suficiente para demostrar la barbarie

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  4. No y no a un gobierno de Rajoy.
    El Psoe no puede apoyar de ninguna manera al P.P.
    Sería ser cómplice de la peor Política de toda la democracia, hay que devolver derechos y libertades a los ciudadanos.
    Por lo tanto votar a favor de dejar al P.P en el gobierno es ir en nuestra contra y de nuestro programa electoral.
    El psoe somos lo contrario al p.p.
    Repito mi NO.

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  5. ¿Que pretenden los intelectuales acomodados y barones de pacotilla? ¿Que el PSOE, se convierta en un partido residual, para que nadie les diga a la cara lo que debieron hacer en su día en favor de sus votantes y no les pareció oportuno? ¿Que nos pisoteen y sigamos aplaudiendo a quienes han destrozado nuestra jubilación y la vida de nuestros hijos?
    Reconozco que no me gustaba Pedro Sánchez y no le vote como Secretario General, pero al menos en esto estoy totalmente de acuerdo con su postura.
    ¡No al PP, ni a sucedáneos peperos!

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  6. No hem de resignar-nos a la continuïtat d’un govern del PP, sinó intentar evitar-ho a tot preu per activa i per passiva. A tal efecte, cal exigir la formació d’un govern de regeneració democràtica, sense corruptes ni franquistes, emplaçant al PSOE a mantenir el vot en contra de la investidura de Mariano Rajoy, i proposant a Unidos Podemos i A la valenciana votar eventualment a favor d’una investidura de Pedro Sánchez, mantenint-se en l’oposició en tant no hi haja condicions per formar un govern efectivament progressista.

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