Políticos trileros

Publicado en El Socialista Digital el 8 de mayo de 2016

¿Dónde está la bolita? ¿Está a la izquierda, está la derecha, está en el centro? La imagen del trile se le ocurrió al ingenio de Pablo Iglesias y, la verdad, es que fue una ocurrencia feliz. Enseguida le imaginé tras una de esas mesas que abundaban en las Ramblas de Barcelona, protegidas sus espaldas por una muralla de cargos de su partido, frente a una multitud expectante.

—¿Dónde está Podemos? -vibraba su voz en mi escena mientras sus manos raudas desplazaban los cubiletes a una velocidad que a los ojos les costaba seguir-. Aquí lo tenemos, a la derecha. ¿Os extraña que esté a la derecha? -gritaba pronunciando las palabras con perfección de locutor, pero más rápido aún de lo que volaban sus manos-. ¿De qué os extrañáis? Los amigos griegos de Syriza tuvieron que pactar con la extrema derecha y pactaron y ahí los tenéis, gobernando tan ricamente.

Vuelan las manos, vuelan los cubiletes. —¿Y ahora dónde está? –pregunta Pablo meneando los hombros y la cabeza con gracia caribeña.-

Uno de los incautos de primera fila con ojos de inteligencia de canica se atreve a tocar el cubilete de la derecha otra vez. Pablo lo levanta. —Anda -exclama sorprendido-, ya no está.

Vuelven los cubiletes a volar. —¿Dónde está la bolita? ¿Dónde está el partidito? ¿Dónde está Podemos? Levanta el cubilete de la derecha; vacío. Levanta el del centro; también. La bolita aparece a la izquierda. —Aquí está -exclama Pablo, triunfante-. Podemos está a la izquierda. Podemos es la izquierda, la única izquierda de este país. La izquierda que aglutina a todas las izquierdas. ¿Quién puede negar que somos la izquierda cuando Izquierda Unida nos ha suplicado unirse a nosotros?

Una señora muy decidida levanta la voz por encima de todos los rumores. —Entonces Podemos es comunista.

-No, señora, no -replica Pablo y vuelve a manipular los cubiletes de aquí para allá-. Izquierda Unida es ahora Podemos. ¿Qué importa lo que era antes? El pasado no importa. Lo que importa es el presente para construir nuestro futuro con ilusión.

¿Dónde está Podemos? -vuelve a preguntar al público, pasando de la señora, mientras baraja cubiletes tan rápido que ni se ven-.

Las manos se detienen, levantan cubiletes y la bolita aparece bajo el del centro. —Aquí está Podemos -grita Pablo-. Podemos está en el centro, es el centro al cual todos los otros convergen. Somos la socialdemocracia, la única socialdemocracia del país.

—¿Y el PSOE? -vuelve a incordiar la señora.

—El PSOE es de derechas -grita Pablo muy serio demostrando que le horroriza que pronuncien el nombre de ese partido en su presencia-. El PSOE se retrató al pactar con Ciudadanos, un partido de ultraderecha.

—¿Pero no acaba de decir que Tsipras pactó con la extrema derecha griega y que están gobernando tan ricamente? ¿Usted no pactaría con el PP si le ofrece la vicepresidencia?

—Mire, señora -grita Pablo con cara de Júpiter tronante-. Eso de izquierdas y derechas es cosa de trileros. Qué más da donde esté la bolita. Lo único que importa es que vamos a ganar. No podemos perder. Si los votos de Podemos no alcanzan para gobernar, tenemos los de Izquierda Unida, los de las Mareas, de los Compromisos, de los partidos anarquistas, alternativos, ecológicos, los de los animalistas caerán en cuanto les prometamos subvenciones para todas las perreras y gateras, se olvidarán de los toros, ya lo veréis, tenemos los votos de todas las fundaciones, organizaciones y asociaciones de todos los desencantados de este país que atraerán el voto de todos los desencantados que no saben a quién votar.

—Usted es un trilero -le espeta la mujer-.

—¿Y ahora se entera? -replica Pablo con sonrisa displicente-. Sus gafas son muy bonitas, señora, pero parece que no ve usted muy bien.

Carcajadas y aplausos de la multitud que va dejando monedas y billetes en un sombrero que pasan unos voluntarios del partido. Sabido es que Podemos se financia únicamente con los fondos que aportan sus fieles.

Si Pablo Iglesias y los suyos han calculado bien, es posible que el 27 de junio nos enteremos de que nos gobierna una coalición cuyo nombre completo es demasiado largo para una memoria normal. Podría llamarlo Podemos et al., queda muy universitario y muy culto y puede abarcar todo lo que le echen. ¿Y se puede gobernar con tanto partido? Claro que sí. No pasa nada. Los griegos están en las mismas, y aunque su enfermedad se agrava de día en día, aún no se han muerto ni se van a morir. In extremis, la Unión Europea les incluirá en algún programa humanitario de suministro de alimentos.

Pablo Iglesias tiene razón. Lo de izquierdas y derechas es de trilero y quien no se entere de que la mayoría de los políticos con posibilidades de triunfo son trileros es porque lleva gafas que no dejan ver y orejeras que no dejan oír. Ciudadanos, un partido que ha hecho y dicho cosas de la derecha más ultra, pactó un acuerdo con los socialistas. El Partido Popular, la derecha más rancia que ha visto Europa, se proclama de centro y la mayoría de la prensa no lo pone en duda. Al único partido que no se le puede perdonar que se mueva un palmo es al PSOE, pero por la sencilla razón de que al PSOE no se le puede perdonar ni su existencia.

Los medios de este país sentencian que la imposibilidad de pactar entre partidos es un fracaso. A menos que se trate del pacto entre Ciudadanos y el PSOE. Eso es una traición de Sánchez que los socialistas no le van a perdonar. Pero bueno, ¿quién no sabe a estas alturas que la consigna del neoliberalismo es destruir a la socialdemocracia en el mundo entero para poder olvidarse de regulaciones y cortapisas? Nadie, a excepción de quién no sabe nada de la vida que no tenga que ver con su parcela ni le importa enterarse. Tan sabido es el asunto que hasta da un poco de vergüenza volverlo a repetir.

En fin, que el 20D pasado, España se sumió en una profunda incertidumbre. Lo único que se pudo sacar en claro de las elecciones es que la mayoría del país padece de estupidez, según la definición de Carlo Cipolla. Dice el economista en suLeyes fundamentales de la estupidez humana que el estúpido es una persona “que causa un daño a una persona o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí o incluso obteniendo un perjuicio.” Más de siete millones de españoles votaron al partido que durante cuatro años nos sometió a casi todos a brutales recortes en derechos y libertades creando las condiciones para que el 29% viva en la pobreza. Excluyendo a aquellos que podrían derivar algún beneficio si el Partido Popular volviera al gobierno, ¿por qué le votaron los demás? Hemos pasado muchos días buscando una explicación. Dice Cipolla: “En realidad no existe tal explicación –o mejor dicho- solo hay una explicación: la persona en cuestión es estúpida”. La persona en cuestión en este caso es la mayoría de los que votaron.

Más de cinco millones de españoles votaron a un partido cuyos principios e intenciones están perfectamente definidos por su líder en vídeos que se encuentran al alcance de la inmensa mayoría en YouTube. En estos vídeos, Pablo Iglesias explica una y otra vez, detalladamente, por qué admira al régimen bolivariano de Venezuela, por qué cree que debe importarse a España y por qué y cómo lo piensa implantar aquí si llega al gobierno. Ese régimen, por corrupción e ineptitud, ha destruido uno de los países más ricos de América. El gobierno culpa del desastre total, con escasez de alimentos, cortes de luz, caos laboral, inseguridad y corrupción rampantes, al imperialismo de los Estados Unidos inventando delirantes golpes de estado que nunca se llegan a producir, pero que le sirven para encarcelar a la oposición. Pues bien, aunque los simpatizantes de Podemos pueden escuchar por boca de su líder su profunda admiración por el régimen revolucionario venezolano y su intención de emular a otros regímenes revolucionarios de Latinoamérica, culpan de los vídeos no a quien los grabó y en ellos dice lo que dice, si no a la ultra derecha por divulgarlos. Exceptuando a quienes esperan beneficios de un gobierno de Podemos, ya dice Cipolla por qué le votaron los demás.

Desde el día después de las elecciones los comentaristas empezaron a opinar sobre la situación del país en lenguaje de trileros. A la derecha, el PP. A la izquierda, Podemos. ¿Y el PSOE? Haciendo el ridículo en sus esfuerzos por hacerse un lugar. No quiso pactar con el PP, como si la indecencia fuera óbice para formar gobierno en un país que sufre septicemia moral. No quiso dejar que Podemos se le metiera en el gobierno para controlar instituciones y servicios estratégicos siguiendo el ejemplo de los revolucionarios que llegaron al gobierno por las urnas y acabaron controlando haciendas y conciencias. El PSOE no quiso aceptar la revolución y el próximo 26J se va a quedar en la cola viendo cómo la revolución nos sorpasa a todos. Los auténticos revolucionarios de izquierdas de su partido van a mandar a Sánchez a su casa, de donde nunca debió salir. A lo mejor Iglesias se apiada de ellos y les permite al menos salvar los muebles como ha hecho con el pobre Garzón.

Dicen las encuestas que así será si Iglesias consigue recoger todos los votos sueltos del país. Si no lo consigue, dicen las encuestas que todos volveremos a sufrir las consecuencias de otros cuatro años de gobierno popular que comenzarán de inmediato con los recortes que ya le ha exigido Bruselas. ¿Y qué dice Cipolla? Dice que “…en un país en decadencia… se observa, sobre todo, entre los individuos que están en el poder, una alarmante proliferación de malvados con un elevado porcentaje de estupidez…y entre los que no están en el poder, un igualmente alarmante crecimiento del número de los incautos… Tal cambio en la composición de la población… refuerza, inevitablemente, el poder destructivo de los estúpidos y conduce al país a la ruina”.

Y el PSOE, ¿qué dice? Nos quedan dos meses a los socialdemócratas de este país para conseguir que los españoles seamos capaces de pasar de largo por delante de las mesas de los trileros; dos meses para que seamos capaces de demostrar a nuestras familias y a nosotros mismos que entendemos el valor y las consecuencias de nuestro voto; dos meses para enmendar las terribles conclusiones de las leyes de Cipolla. Puede que seamos incautos, puede que seamos estúpidos, pero también puede que el 27J podamos enorgullecernos de no ser ni irresponsables ni insolidarios.

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Un comentario sobre “Políticos trileros

  1. La Pregunta mia es: ¿hasta donde hemos sido descuidados al dejar que nos hayan estando gobernando ” la escoria ” durante 30 años ?
    ” Los Unicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas por que los optimistas estan encantados con lo que hay” José Saramago

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