Alguien quiere que te mueras

 

Lo han dicho sin reparo alguno. Vives demasiado.

El anhelo de prolongar la vida ha conducido a la ciencia de triunfo en triunfo en su guerra contra la muerte. Nos ha dado cada vez más años, más tiempo para vivir en libertad una vez cumplida la condena del trabajo con horarios impuestos por otros. La jubilación ya no es el momento de empezar a morir sino el principio de una nueva etapa llena de oportunidades al alcance de quien quiera apurar la vida hasta el último suspiro.

Y de pronto una voz de las alturas te dice que vives demasiado. ¿Qué quiere decir? Quiere decir que tu vida, esa vida por primera vez realmente tuya, esa vida que te queda por vivir bajo el dominio exclusivo de tu voluntad, es insostenible. 

Aún no lo entiendes. Cada mes, durante larguísimos años, fuiste dando una parte de tu salario para comprar el derecho a vivir la última etapa de tu vida libre del agobio de ganar el dinero necesario para tu supervivencia y la de los tuyos. Pagaste tu rescate. Ahora te tienen que devolver el dinero que ganaste con tu esfuerzo, vivas cuanto vivas y mientras más, mejor, ¿no?

No. Ese dinero que te quitaban no era para guardarlo y dártelo cuando te jubilaras, era tu contribución solidaria para pagar la libertad de los que se jubilaban mientras tú estabas trabajando. Pues bueno, dirás, que me paguen ahora los que trabajan. Pero es que ahora no hay bastante gente trabajando. No es justo, clamas. ¿Cómo que no? te replican. O te damos menos o se acabarán los fondos y nadie podrá tener pensión. Si eso no te importa es que eres egoísta y antidemocrático. ¿Antidemocrático por qué? Porque la mayoría ha decidido que las pensiones no suban con la subida de los precios y que se reduzcan a medida que el pensionista vaya envejeciendo. ¿Para que nos muramos de hambre? chillas. No necesariamente. Como no podrás pagarte los medicamentos para reparar las averías de tu cuerpo, lo más probable es que te mueras a una edad razonable. ¿Y cuál es la edad razonable para morirse? Eso dependerá de cómo te espabiles para sobrevivir.  

Ya ves, y tú que les votaste porque era gente de ley y orden. ¿Te sirve de mucho a estas alturas que hayan endurecido algunas condenas en el código penal?  Y tú que sentiste una gran y alegría un gran orgullo cuando el presidente, entonces candidato, visitó tu barrio y te le acercaste con una chapa de su partido en el ojal  y te echó un brazo por los hombros delante de tus vecinos. Y tú que te hiciste militante cuando ese partido llegó al gobierno y has estado pagando tu cuota con sacrificio  porque no pierdes la esperanza de que le den un trabajo a tu hijo a pesar de que hasta ahora tu militancia no te ha servido para nada.

¿Les volverás a votar? No sabes. Porque te alivias  el aburrimiento y la angustia delante del televisor y oyes que esos señores te explican por qué no pueden pagarte más y no entiendes nada, pero hablan tan bien y tan seguros que deben tener razón. Pues ya lo sabes, a resignarte, no te toca otra. A resignarte hasta que te lleve la diabetes o un cáncer o cualquier cosa mal curada. Y si te empeñas en conservar tu salud haciendo todo lo que te dicen los médicos de la tele, y tienes la suerte de tener un organismo fuerte que se empeña en durar, a resignarte hasta que se te lleve el frío o el hambre.

Y entonces, ¿por qué investiga la ciencia y salen cada vez más cosas para prolongar la vida? Pues para prolongársela  a los que puedan pagar su derecho a vivir más. ¿No creerás que tanto dinero y tantos esfuerzos se invierten para que vivan más los infelices como tú? Dan ganas de suicidarse, piensas. Pues sí, pero ¿para qué? ¿para que tengan un problema menos los que necesitan que te mueras para que les cuadren las cuentas?

Puedes hacer algo mejor. Puedes salir a la calle a protestar con los que protestan contra todo lo que está mal, que es casi todo. Puedes escribir tu protesta en Internet, si tienes, o en cartas al gobierno. ¿Qué no sirve para nada? Sirve para que tu vida tenga sentido hasta el último momento, sirve para que sientas que no viniste a este mundo a trabajar y luego a vegetar y luego a rendirte, sirve para que te des cuenta de que vales y de que ese valor sólo puede quitártelo la muerte.  La muerte que llegará cuando tenga que llegar no cuando a otro le interese que te mueras.

¿Dices que sólo tienes 30 años y que la jubilación no te preocupa? Piensa un poco y te darás cuenta de que tienes motivo para estar mucho más preocupado que tu abuela. 

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4 comentarios sobre “Alguien quiere que te mueras

  1. DESPIERTA YA!
    Ahora no tienes excusa, ya sabes que te engañaron
    que has vivido en una peli en la que los malos
    gracias a tu ignorancia han devastado el mundo, y tú
    probablemente jugabas con tu play o dormías delante de una tele anestesiado
    No estoy regañando a nadie
    sólo te estoy avisando
    el tiempo se te está acabando
    ahora sí que no tienes excusa
    Despierta…
    Eres consciente de que te han robado
    mientras aplaudías los concursos
    eras el puto amo con un mando y mirabas hacia otro lado
    cuando el mundo agonizante no afectaba a tu bolsillo
    repetías una a una las mentiras de todos los telediarios
    Había muchos que lo estábamos contando
    y tú no escuchabas consumiendo y jugando
    sabes bien que esto ya no es sostenible
    y que intentarán quitarte de enmedio
    porque los políticos sólo son cómplices
    y a tí te mandan sus amos.

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